Nos hacemos eco de la resolución judicial (Auto) dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura en virtud de la cual resuelve que no es posible ejecutar la Sentencia del Tribunal Supremo que ordenaba repetir el segundo ejercicio de la fase de oposición del proceso selectivo convocado en 2007, para el acceso a plazas de enfermeras de atención continuada; y se reconoce el pago de una indemnización sólo a quien promovió el procedimiento judicial.

Debemos censurar la precipitación con que ha actuado el Gobierno de Extremadura, que ha dado a conocer la citada resolución sin esperar a que la misma fuera notificada a todas las partes personadas en el procedimiento judicial. Estas “formas” de proceder no son correctas y sólo provocan intranquilidad y enfado en el colectivo.

Tampoco podemos compartir la satisfacción mostrada por el Gobierno de Extremadura por la decisión adoptada por el Tribunal de Justicia extremeño, ya que, al fin y al cabo, toda la controversia que se ha suscitado, y que ha repercutido negativamente en el colectivo enfermero, ha respondido a su mal proceder y, de momento, ha provocado que se le condene a pagar una importante indemnización.

Dicho lo anterior, el Colegio ha de mostrar  respeto a la decisión del Tribunal de Justicia, y también prudencia puesto que no podemos obviar que la controversia afecta a enfermeras con intereses totalmente contrapuestos. A unas de forma positiva (a quienes resultaron adjudicatarias de plazas), y a otras claramente negativa (a quienes no se les permite repetir el segundo examen de la oposición). Un conflicto que termina con parte del colectivo “vencido” jamás puede ser motivo de satisfacción para quienes representan los intereses de todos.

Ambos colectivos merecen el máximo de los respetos de este Colegio.

Por otra parte, hemos de apuntar que la resolución del Tribunal extremeño puede ser impugnada, por lo que se ha de ser prudente.

No podemos terminar sino exigiendo al propio Gobierno de Extremadura que depure responsabilidades en el ámbito interno porque, insistimos,  todo este caos viene motivado por una actuación incorrecta del tribunal de las pruebas.

 

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