Permiso por fallecimiento, accidente o enfermedad grave de familiares.

Por fallecimiento, accidente o enfermedad graves de:

  • familiar dentro del primer grado de consanguinidad o afinidad, de hermanos y de cónyuge o pareja de hecho, se concederán tres días hábiles cuando el suceso se produzca en la misma localidad y cinco días hábiles cuando se produzca en localidad distinta a la de residencia habitual del estatutario.
  • familiar dentro del segundo grado de consanguinidad o afinidad, y por los mismos hechos causantes señalados en el apartado anterior, el permiso será de dos días hábiles cuando se produzca en la misma localidad y de cuatro días hábiles cuando sea en localidad distinta a la de residencia habitual del estatutario.

Se concederá un día natural de permiso en los supuestos de fallecimiento de familiares de tercer grado de consanguinidad.

El permiso se concederá a partir del hecho causante cuando se trate de fallecimiento. Si éste se produjera con posterioridad a la finalización de la jornada laboral del solicitante, el permiso se computará desde el día siguiente.

En los supuestos de accidente o enfermedad graves, el interesado podrá determinar el inicio del permiso, siempre dentro del proceso asistencial, si bien su disfrute se realizará de forma continuada, sin interrupción hasta completar los días que pudieran corresponderle, salvo excepciones debidamente justificadas y ponderadas.

Una vez iniciado el disfrute del permiso se continuará de forma ininterrumpida con independencia de los días de libranza que tuviera fijados el solicitante y siempre que en atención a la distribución de su jornada se considere un día a la semana como día inhábil.

Además se considerará como enfermedad grave cuando el familiar precise ingreso hospitalario superior a veinticuatro horas, que requiera la presencia del empleado público junto al familiar enfermo y siempre que éste no disponga del acompañamiento de otra persona. La finalización de la hospitalización determinará el fin del permiso concedido por esta causa, salvo que concurra enfermedad grave, en cuyo caso deberá acreditarse, al igual que en los supuestos que no conlleven hospitalización.

Cuando la enfermedad grave se manifieste a través de sucesivos procesos médicos, no quirúrgicos, relacionados con la misma patología, se valorará la procedencia o no de un nuevo permiso atendiendo a los informes que oportunamente se recaben.