Reducción de jornada de hijo menor afectado por cáncer u otra enfermedad de carácter grave.

El trabajador tendrá derecho, siempre que ambos progenitores, adoptantes o acogedores de carácter preadoptivo o permanente trabajen, a una reducción de la jornada de trabajo de al menos la mitad de la duración de aquella, percibiendo las retribuciones íntegras con cargo a los presupuestos del órgano o entidad donde venga prestando sus servicios, para el cuidado, durante la hospitalización y tratamiento continuado, del hijo menor de edad afectado por cáncer (tumores malignos, melanomas o carcinomas) o por cualquier otra enfermedad grave que implique un ingreso hospitalario de larga duración y requiera la necesidad de su cuidado directo, continuo y permanente acreditado por el informe del servicio Público de Salud u órgano administrativo sanitario de la Comunidad Autónoma o, en su caso, de la entidad sanitaria concertada correspondiente y, como máximo, hasta que el menos cumpla los 18 años.

Cuando concurran en ambos progenitores, adoptantes o acogedores de carácter preadoptivo o permanente, por el mismo sujeto y hecho causante, las circunstancias necesarias para tener derecho a este permiso o, en su caso, puedan tener la condición de beneficiarios de la prestación establecida para este fin en el Régimen de la Seguridad Social que les sea de aplicación, el estatutario tendrá derecho a la percepción de las retribuciones íntegras durante el tiempo que dure la reducción de su jornada de trabajo, siempre que el otro progenitor, adoptante o acogedor de carácter preadoptivo o permanente, sin perjuicio del derecho a la reducción de jornada que le corresponda, no cobre sus retribuciones íntegras en virtud de este permiso o como beneficiario de la prestación establecida para este fin en el Régimen de la Seguridad Social que le sea de aplicación. En caso contrario, sólo se tendrá derecho a la reducción de jornada, con la consiguiente reducción de retribuciones.

Criterios comunes a determinados tipos de reducción de jornada vinculadas a la conciliación de la vida familiar y laboral.

Se tendrá en cuenta para su concesión que la concreción de horario de la reducción, tanto en la modalidad de jornada ordinaria como en la jornada complementaria reducida, corresponderá al trabajador en función de las necesidades objetivas de conciliación, si bien la petición estará sujeta al necesario consenso con los responsables de la unidad o servicio a que el interesado esté adscrito, en orden a garantizar el normal funcionamiento de los mismos.

Asimismo, a menos que redunde en beneficio de la prestación del servicio, en las mencionadas modalidades de reducción de jornada no cabrán acumulaciones de jornada para constituir jornadas completas, salvo que se trate de reducción de jornada por violencia de género o por cuidado de hijo menor afectado por cáncer u otra enfermedad de carácter grave, o por cuidado de familiar de primer grado.