Los accidentes más comunes que sufren los niños españoles

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En la adolescencia aumenta la incidencia de lesiones no intencionadas

El 23,7% de las lesiones evitables están causadas por accidentes de tráfico

Sillitas infantiles a contramarcha: un 95% menos de lesiones graves

Los accidentes -llamados por los expertos ‘lesiones no intencionadas’- son la primera causa de muerte en Europa entre los 5 y los 18 años de edad. Provocan 2.300 muertes al día en todo el continente. Además, sólo en España y durante 2014, un total de 149 niños menores de 15 años murieron por lesiones de todo tipo relacionadas con estos percances fortuitos.

Ahora, y con el objetivo de dar a conocer y prevenir los riesgos más frecuentes durante la infancia y la adolescencia -y las circunstancias en las que se producen-, la Asociación Española de Pediatría (AEP) en colaboración con la Fundación Mapfre ha presentado este martes la denominada ‘Guía para padres. Prevención de lesiones no intencionadas en la edad infantil‘. Este manual, dirigido a los padres y a todo el conjunto de la población, tiene el fin de preservar la seguridad, la salud y el bienestar de los niños y evitar, así, consecuencias graves, y en algunos casos irreversibles.

“A pesar de que la situación ha mejorado en los últimos años, cerca de 850.000 niños fallecen en todo el mundo por accidentes evitables”, ha subrayado en la presentación del Jesús Monclús, Director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación Mapfre, quien asegura que los talleres, la educación y las guías que facilitan “tienen el potencial y la esperanza de reducir a cero el número de niños que fallecen a causa de lesiones evitables“.

Accidentes de tráfico y ahogamientos

La guía destaca que el 23,7% de las lesiones evitables están causadas por accidentes de tráfico, provocados -en su gran mayoría- por un uso inadecuado de los sistemas de retención infantil. “Cada año, los accidentes de tráfico dejan cerca de 500 lesionados graves y entre 30 y 40 niños fallecidos”, ha señalado Monclús.

La segunda causa más frecuente son los ahogamientos (20%), en su gran mayoría, por piezas sueltas de juguetes que no pasan los controles obligatorios. “Es importante que los juguetes sean homologados y especifiquen la edad a la que van dirigidos”. A estas causas les sigue las caídas (13%), y los accidentes relacionados con el fuego, como las quemaduras o las intoxicaciones (9%), hecho incrementado en los meses de invierno, por lo que Monclús cree necesario “extremar el cuidado con los aparatos productores de calor, como radiadores o braseros, con los que se producen muchos descuidos, y no sobrecargar los enchufes”.

En lo que respecta a las lesiones producidas en cada etapa, es importante el momento de desarrollo en el que se encuentre el menor, que dará lugar al predominio de una lesión u otra. Así, entre los 6 meses y los 3 años destacan las caídas, los golpes, los atragantamientos y las quemaduras producidas, en su gran mayoría, por la tendencia de “llevarse todo a la boca”, utilizar andadores (siempre desaconsejados por los pediatras), y jugar con juguetes no homologados.

“Muchas veces que salimos de nuestro entorno olvidamos las medidas de seguridad”, ha señalado María Teresa Benítez, pediatra y jefa de la Unidad Técnica de Formación e Investigación de Madrid Salud del Ayuntamiento de Madrid y una de las autoras de la guía. “Detrás de toda lesión no intencionada, hay una conducta de riesgo”.

Por otro lado, cuando el niño alcanza los 12 meses de edad, y hasta los 3 años, son más comunes las lesiones causadas por la ingesta de medicamentos y productos de limpieza, así como por dormir o permanecer junto a braseros o estufas. Un poco más mayores, entre los 3 y los 6 años, las lesiones son producto de una mayor actividad física y soltura en el movimiento: subir y bajar escaleras con facilidad, correr y llamar la atención de los mayores.

A medida que va creciendo y alcanza edades comprendidas entre los 7 y los 12 años, se produce, según los especialistas, “un periodo de relativa calma, pero también de inestabilidad emocional por la proximidad de la adolescencia”. El colegio y el círculo de amistades adquieren un papel fundamental en la vida de los menores de estas edades, “en las que las pautas preventivas deben ir encaminadas hacia el conocimiento y respeto de las normas y la aplicación de ciertas medidas”. De esta manera, la guía hace hincapié en evitar el fuego, la electricidad, el gas y los juegos peligrosos, así como no utilizar el ascensor sin ir acompañado o hacer deporte con ropa o protectores inadecuados.

En lo que respecta a la adolescencia, María Jesús Esparza, coordinadora de la guía, pediatra y miembro del Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones no Intencionadas en la Infancia de la AEP, ha destacado el aumento “extraordinario” de la incidencia de lesiones en niños mayores de 12 años, “que se mantienen en niveles muy altos hasta el final de la juventud”. Asimismo, ha subrayado, las lesiones relacionadas con el deporte y las colisiones de vehículos a motor son los principales percances implicados con la mortalidad y con la producción de lesiones entre adolescentes y jóvenes.

Información, prevención y precaución

Desde un mensaje de precaución y prevención, la AEP y la Fundación Mapfre tienen como objetivo “facilitar una información veraz y segura que sirva para que los más pequeños crezcan en un entorno fiable y saludable gracias a las medidas preventivas que puedan aportar las familias con el apoyo de los expertos”.

Medidas que deben extremarse en las próximas fechas navideñas, por lo que, según Esparza, “es importante que los juguetes sean homologados y se especifique la edad a la que van dirigidos”. Asimismo y debido al incremento de los desplazamientos se produce un aumento de los accidentes de tráfico, por lo que, según Monclús, “es importante que los niños utilicen la silla y el alzador hasta que superen los 135 centímetros”. Además, Insta a los padres a asegurarse de que los menores “jueguen siempre en lugares separados del tráfico, crucen acompañados de un adulto, caminen siempre por la acera, y respeten los semáforos.”

  • CLARA CEREZO

Fuente: El Mundo

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