En los últimos años, el número de niños que presentan problemas visuales no ha dejado de crecer. Incluso aparecen cada vez en edades más tempranas. El aumento de casos de niños que manifiestan miopía, tics, fatiga, ambliopías (ojo vago) o sequedad ocular está estrechamente relacionado con la aparición de las nuevas tecnologías. Segúin los expertos, se debe a la exposición prolongada e inadecuada a pantallas, un hábito de entretenimiento que puede llegar a alterar su desarrollo visual y también afectar al desarrollo de la columna vertebral y de la musculatura de las manos. El Dr. Gonzalo Bernabéu Arias, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital HM Vallés, explica que a las consultas han llegado niños de 2 a 4 años con problemas visuales debido a la instalación de las pantallas de DVD en los coches.

“En este caso no se trata sólo de la pantalla, sino del hecho de que ésta se encuentra en una posición elevada que obliga al niño a mirar hacia arriba, haciendo que el esfuerzo visual sea mayor”, afirma. Asimismo, el uso constante de la tecnología, el exceso de uso de visión cercana a lo largo del día y la falta de luz natural están favoreciendo que aumenten los casos de miopía: “Hace años las miopías con más de 6 dioptrías sólo se daban en niños con antecedentes familiares directos, pero ahora es fácil encontrar niños miopes con 5 ó 6 años”, asegura el Dr. Bernabéu. Y es que, la mayoría de los niños empiezan a interactuar con las tabletas y con las nuevas tecnologías en general antes de cumplir su primer año de vida.

Para prevenir la aparición de estos problemas en los niños, el Dr. Bernabéu aconseja hacer un uso racional de las pantallas, si es posible, con luz natural. Además, hay otros factores relacionados con el propio dispositivo que influyen en la fatiga visual como la calidad de la imagen, la intensidad de la luz o el tamaño de la pantalla. El especialista recomienda hacer una revisión oftalmológica del niño cuando tenga 5 o 6 años, aunque si se aprecian algunos síntomas hay que llevarlos a consulta cuanto antes: se acerca demasiado a la pantalla (la distancia no debe ser menor a la de su antebrazo); posición inadecuada de la cabeza; guiña un ojo; se frota los ojos; sus ojos no están rectos; o cuando los profesores informan sobre un bajo rendimiento escolar

En el caso de los adolescentes existe un pico de incidencia en torno a esa edad, probablemente relacionado con un mayor acceso a estos dispositivos y menor control parental sobre las horas que dedican a su uso. En estos casos, el motivo de consulta más frecuente es el dolor muscular en la columna vertebral. En la mayoría de los casos se trata de contracturas musculares temporales que no suponen un problema a largo plazo, pero hay que estar alerta para que estos dolores no se cronifiquen.

El Dr. Pablo Palacios, jefe de Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario HM Sanchinarro, señala que además de limitar el tiempo que dedicamos a estos dispositivos, durante su uso debemos mantener una correcta higiene postural. La tableta o el portátil debe reposar sobre una mesa y sentarse a una altura adecuada, de tal forma que se pueda teclear o interactuar con la pantalla sin encorvarse ni girar el cuerpo. En cuanto a los smartphones, los antebrazos deberían reposar igualmente sobre una superficie estable para evitar sobrecargar los hombros y el cuello.

Fuente: Prnoticias

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