La fatiga relacionada con el cáncer es uno de los efectos secundarios más frecuentes tras los tratamientos del cáncer de mama y uno de los principales problemas que alteran la calidad de vida de estos pacientes. Así, este problema es una sensación subjetiva y persistente que puede durar hasta años después del tratamiento, afectando incluso a las actividades diarias y relaciones sociales

Ahora, un grupo de seis enfermeros de los hospitales públicos de Málaga ha iniciado un ensayo clínico con el que quieren demostrar la eficacia que tiene en la reducción de la fatiga una intervención enfermera basada en la educación de estos pacientes. “Esta investigación surge porque queremos conocer cómo podemos mejorar la calidad de vida de los pacientes, ya que la fatiga es uno de los peores efectos adversos y suele ir acompañado de otros como dolor, ansiedad o depresión…”, afirma Antonio Zamudio, coordinador de la Unidad de Gestión Clínica Intercentros de Oncología Médica de los hospitales Regional de Málaga y Virgen de la Victoria.

Durante los próximos dos años, los profesionales dividirán en tres grupos a los participantes del estudio. En el primero, recibirán la atención clínica habitual. El segundo bloque de pacientes recibirá dos sesiones educativas con las enfermeras, en las que se les explicará, entre otros aspectos, qué es el cansancio y qué lo provoca, la importancia del descanso y ejercicios que deben realizar. Durante estas dos consultas, se utilizarán estrategias de terapias cognitivo-conductuales, con el fin de modificar el modo de interpretación y valoración subjetiva.

Grupo de enfermeros que realizarán el ensayo.

Por último, con el tercer grupo, además de las consultas programadas y las sesiones educativas, se incorporará una estrategia de refuerzo a través de seguimiento telefónico a los tres, seis, nueve y 12 meses.

“Queremos ver en qué grupo se obtienen los mejores resultados en cuanto a la disminución de la fatiga. Vamos a evaluar también el dolor de cada paciente y la calidad de su sueño”, explica Zamudio.

El coordinador destaca que durante el estudio quieren incidir en la importancia del ejercicio, “Tras revisar toda la bibliografía hemos visto que hay intervenciones que demuestran una reducción de la ansiedad, no así tanto de la fatiga. Por este motivo, queremos que los pacientes realicen los ejercicios que les decimos porque esto puede ser uno de los apartados que mayor impacto tengan a la hora de disminuir el problema”, resalta el enfermero.

Aunque todavía no hay resultados del ensayo, tanto él como coordinador como el resto de los investigadores tienen claro que las intervenciones enfermeras pueden mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

Un grupo de enfermeros investiga cómo mejorar la fatiga en pacientes con cáncer de mama

No hay comentarios

Dejar respuesta