Los gérmenes que puede acumular entrañan un riesgo para la salud. La corriente fría seca la mucosa conjuntival, lo que puede afectar mucho a las personas que tengan ojo seco o poca secreción lagrimal. El aire puede contracturar los músculos: la tortícolis es la lesión más común.

El aire acondicionado es el electrodoméstico más amado por los españoles… al menos este verano de 2015, el de las olas de calor que se suceden. Y aunque no podemos pasar sin aire acondicionado, su uso puede tener consecuencias para la salud si la instalación y el aparato no están en condiciones o si la corriente de frío apunta directamente al cuerpo. El choque de temperatura al salir a la calle no afecta al aparato respiratorio Desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), la doctora Carmen Riego advierte de que un mal mantenimiento del aire acondicionado puede conllevar el almacenamiento de gérmenes. El aire frío no es un peligro para la salud, defiende Riego, sino que son los gérmenes que puedan estar acumulados en el mismo los que entrañan «el verdadero riesgo para la salud». Puede llegar así la legionelosis, una enfermedad pulmonar que resurge cada verano ante la proliferación de torres de refrigeración, las altas temperaturas y la humedad ambiental elevada. Riego aclara también que el choque de temperatura provocado por el calor de la calle y el frío del aire acondicionado no es el culpable de los catarros estivales. «Los cuadros catarrales los producen los gérmenes, virus o bacterias, que son los que pueden acantoar en los aparatos, pero el propio cambio de temperatura en sí, en principio, al aparato respiratorio no le afecta», subraya. El dolor de garganta que puede ocurrir se debe a la falta de humedad en el ambiente, lo que genera la sequedad en las mucosas, y no tanto a la exposición prolongada al aire acondicionado. Así, los ojos son también una parte del cuerpo que puede resentirse, tal y como explica el jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Francisco José Muñoz Negrete. «Fundamentalmente afecta secando la mucosa conjuntival con lo que las personas que tengan ojo seco o una secreción lagrimal en el limite de la normalidad por el propio efecto del aire la poca lágrima que tengan se puede evaporar», comenta el doctor. Si la corriente apunta a la cara puede provocar queratitis, inflamación de la córnea Muñoz Negrete insiste en que el «mayor efecto» se produce sobre todo si la corriente apunta directamente sobre esas personas, a las que incluso puede provocar una queratitis –una inflamación de la córnea–, con lo que recomienda que si por ejemplo les ocurre en el puesto de trabajo, cambien la disposición de la mesa o redireccionen la rejilla por la que sale el aire. Los músculos son otros de los afectados, ya que el aire frío los puede contracturar, según apunta el secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, José Santos. El problema fundamental, apunta Santos, es cuando llegamos a casa sudando y nos ponemos delante del chorro de aire frío. «Nuestros músculos reaccionan ante esa humedad, que supone un estímulo para los receptores de la piel y entonces los músculos tienden a contraerse», subraya. La lesión más común en estos casos suele ser la tortícolis, que es la contracción mantenida del músculo esternocleidomastoideo, porque el cuello es una de las zonas que están más desprotegidas en verano. Los trapecios son otros de los músculos que pueden verse afectados por el frío, en especial en las mujeres que en muchas ocasiones los llevan al descubierto cuando visten prendas de tirantes. ¿Cómo evitar estas molestias? El fisioterapeuta aconseja cubrirse con alguna prenda fina si no se puede evitar que la corriente de aire apunte directamente al cuerpo y regular bien la temperatura del aparato. Lo ideal, entre 23 y 24 grados, coinciden los tres expertos.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2516049/0/aire-acondicionado/instrucciones-evitar/enfermedades/#xtor=AD-15&xts=467263

2 Comentarios

  1. He leido muchos articulos sobre el aire acondicionado, algunos lo recomiendan (los que sufren de rinitis alérgica por ejemplo) y otros no lo hacen. Entonces, quisiera saber si hay estudios que respalden tales afirmaciones, si los hay, los pueden referenciar por favor?

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