La descoordinación entre países para autorizar medicamentos

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La Agencia Europea de Medicamentos puede tomar decisiones centralizadas, pero no existe un sistema a nivel mundial

Incluso en la Unión Europea, medicamentos retirados del mercado por algunos países están a la venta en otros

 

NALINI LEPETIT-CHELLA         FERNANDO ANIDO

16/01/2017 20:45

«Este medicamento me ha echado a perder. Sí, es eso: el Agreal me ha echado a perder.» Anne-Marie era secretaria médica en Francia cuando tomó este fármaco contra los sofocos de la menopausia. Tenía 52 años, y su ginecóloga le aconsejó el Agreal. Ahí comenzaron sus problemas de salud. Era mayo de 2002. Primero fue la vista, que a veces se le ponía borrosa. Luego tuvo tortícolis repetidas veces y sus uñas se desdoblaron. Después empezaron los temblores. No entendía qué le pasaba, pero lo atribuyó al estrés y al cansancio por el trabajo.

En 2004, tras una pausa de unos días en el tratamiento, volvió a tomar Agreal. Los temblores regresaron el mismo día, más fuertes que nunca. Se preguntó si era por tomar el fármaco. Cogió el prospecto y lo leyó: como efectos secundarios aparecían los síntomas del Parkinson. Anne-Marie paró inmediatamente el tratamiento, con el visto bueno de su ginecóloga. Tres años después, la Unión Europea prohibió el Agreal. Fue entonces cuando descubrió que el principio activo del medicamento, la veraliprida, era un neuroléptico: un tipo de medicamento generalmente indicado en casos de psicosis. España lo había retirado desde 2005 por sus efectos adversos neurológicos y psiquiátricos.

El mercado mundial de medicamentos está totalmente regido por una lógica comercial

Germán VELÁSQUEZ trabajó 20 años en la OMS

Este desfase entre países no es una excepción. Y aunque la Unión Europea ha empezado a armonizar la retirada de medicamentos peligrosos, tal sistema no existe a escala mundial. Un Estado puede considerar que una sustancia conlleva más riesgos que beneficios para los pacientes, pero el país vecino no tiene por qué compartir su decisión. Las agencias de medicamentos nacionales mantienen una comunicación entre ellas, pero toman decisiones de forma individual. Mientras las multinacionales farmacéuticas juegan en un terreno global, la farmacovigilancia, el sistema de notificación de efectos adversos, está limitada por las fronteras nacionales.

Tras la recogida de datos en los registros de 38 países, se han localizado diez sustancias activas que ponen en evidencia la falta de coordinación global en el control de medicamentos. Medicamentos prohibidos en algunos Estados por ser peligrosos, y a veces poco eficaces, pero que siguen siendo comercializados durante años en otros. Algunos están a la venta en la actualidad. Germán Velásquez, economista colombiano que trabajó durante 20 años para la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo afirma sin vacilar: «El mercado mundial de medicamentos está totalmente regido por una lógica comercial».

Anne-Marie no pudo aplicar esa lógica comercial. A principios de 2005 abandonó su puesto en el consultorio médico. Tenía 55 años y nunca volvió a encontrar trabajo. Seis meses después de dejar de tomar Agreal, su salud había empeorado. Los temblores persistían por periodos, le resultaba cada vez más difícil concentrarse y, sobre todo, se hundía en una depresión. «Pensaba que no podía asumir mi carga de trabajo, que era demasiado estrés. Que podía ser la menopausia», recuerda la jubilada. Así, después de trabajar durante las semanas de Navidad y de Año Nuevo en lugar de tener vacaciones, no pudo más y dejó su empleo: «Me derrumbé».

Tardó casi tres años en entender qué le pasaba. Fue un día de diciembre, cuando el diario regional francés La Dépêche du Midi publicó un artículo titulado «Medicamentos: demasiados accidentes». Y allí estaba: el Agreal. El texto explicaba que su retirada del mercado europeo, confirmada por la Comisión Europea dos meses antes, era consecuencia de la «sobrevenida de diferentes efectos secundarios neurológicos y psiquiátricos». Anne-Marie sintió alivio en ese momento: «Entendí que no era yo la que se estaba volviendo loca». Pero al poco tiempo, la noticia adquirió matices amargos: «Si hubiera entendido que era el Agreal, si lo hubiera sabido, nunca hubiera dimitido. He perdido diez años de cotización para mi jubilación».

La veraliprida ha sido retirada de la mayor parte del mundo. Pero sigue siendo comercializada en México bajo el nombre de Aclimafel.

Fuente: El Mundo

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