60 enfermeros están detrás de los cuatro recursos que se han presentado ante el TSJEx contra la ejecución de la sentencia que afecta a la oposición de Enfermería de Atención Continuada, de la convocatoria de 2007. Y otros tantos escritos enviados al mismo órgano piden que esa ejecución no se toque.
El TSJEx debe ahora resolver, por tanto, si mantiene o no su fallo. Con él no ejecuta la sentencia del supremo, porque respalda la postura del S.E.S. que defiende que es inejecutable, y zanja el conflicto judicial con una indemnización de 40.000 euros a la enfermera que lo inició y que logró que el Tribunal Supremo le diera la razón con una sentencia favorable en 2013, según la cual la oposición de 2007 en la categoría de Enfermería de Atención Continuada se tenía que repetir desde el segundo examen. Porque fue en ese ejercicio, y una vez los aspirantes lo habían realizado, cuando el tribunal de la oposición decidió modificar la nota de corte.
Los recurrentes argumentan que el auto del TSJEx con el que se pretende zanjar este conflicto judicial no atiende al Supremo. Sin embargo, no confían en que el órgano autonómico modifique su fallo. Por los que anuncian que, si es así, llegaran de nuevo al alto tribunal.
Mantienen que su sentencia sí se puede ejecutar, que los que aprobaron el primer examen se vuelvan a someter al segundo y después, que a los que aprueben se les baremen los méritos.
Sin embargo, el tribunal extremeño ha atendido las alegaciones e la Junta y ha decido que la sentencia no es ejecutable porque generaría graves perjuicios para los 253 enfermeros que obtuvieron la plaza en la oposición de 2007 y, a su vez, problemas para le prestación del servicio sanitario en la comunidad autónoma.
«Ahora en reposición, y después en casación si es preciso, pedimos lo mismo; que la sentencia se ejecute, porque es posible, baremando los méritos a todos los que obtuvieron un cinco en el segundo examen de ese proceso, puesto que antes de que el tribunal cambiara su criterio, y por tanto la nota de corte, era con el cinco con lo que se superaba esa fase», destaca Francisco Corpas, abogado de la recurrente que inició el proceso judicial. «Porque de este modo se puede ejecutar la sentencia sin perjudicar a los que obtuvieron entonces su plaza».
Indemnización para todos
Corpas critica que el tribunal extremeño no haya dado ninguna explicación en su auto respecto a esta propuesta de ejecución de sentencia que planteó como defensa de la recurrente. «se ha limitado a decir el fallo del Supremo no se puede ejecutar después de siete años de pleitos y con una sentencia en su favor del alto tribunal se la despacha con una indemnización de 40.000 euros, que tampoco se explica». A juicio del letrado, «con este auto a la Administración le sale bien hacer lo que quiera».
«nosotros pedimos que se ejecute en los términos en los que establece el alto tribunal, convocando a todos aquellos que superaron el primer examen; el tribunal de ese proceso selectivo cometió un clamoroso error y éste debe ser corregido», afirma el abogado que lleva la defensa de otros 57 enfermeros. También deja claro que la indemnización que en concepto de compensación por la no ejecución se ha fijado para la opositora que ganó en el Supremo, los 40.000 euros, debe alcanzar a los enfermeros que están en su misma situación.
El tribunal extremeño debe ahora estudiar los recursos y modificar o mantener la ejecución de sentencia que ha dictado.
Periódico «Hoy» del 11 dic 2014








