Una nueva revisión Cochrane muestra que el ejercicio dirigido a los músculos que sostienen y controlan la columna constituye una nueva estrategia para reducir el dolor y la discapacidad causados por la lumbalgia.

El dolor lumbar es uno de los problemas de salud más extendidos en todo el mundo. Puede suponer importantes costes económicos y sanitarios ya que las personas sufren discapacidad y una salud general deficiente, lo cual requiere bajas laborales.

El ejercicio de control motor (ECM) es una forma extendida de ejercicio cuyo objetivo es mejorar la coordinación de los músculos que controlan y sostienen la columna. Inicialmente, mediante tareas simples los pacientes son guiados por un terapeuta en la práctica del uso normal de los músculos. A medida que la capacidad del paciente aumenta, los ejercicios se vuelven más complejos e incluyen las tareas funcionales que la persona necesita realizar en sus actividades del trabajo u ocio.

El nuevo estudio, publicado en la Biblioteca Cochrane, recoge datos de 29 ensayos de asignación aleatoria que incluyen a 2.431 hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 22 y los 55 años.

Los ensayos investigaron el impacto del uso de ejercicios de control motor como tratamiento para la lumbalgia en comparación con otras formas de ejercicio o ningún ejercicio.

Los autores de la revisión Cochrane hallaron que las personas que emplearon ejercicios de control motor experimentaron mejorías, especialmente en el dolor y la discapacidad, en comparación con una intervención mínima. Al compararlo con otros tipos de ejercicio en intervalos de entre tres y 12 meses, el ejercicio de control motor proporcionó resultados similares para el dolor y la discapacidad.

El autor principal, el fisioterapeuta Bruno Saragiotto, del George Institute de la Universidad de Sydney (Australia), afirmó que reforzar la fuerza y la coordinación de los músculos que sostienen la columna a través del ejercicio de control motor constituye «un enfoque alternativo al tratamiento del dolor lumbar». «Podemos estar seguros de que este tipo de ejercicio es tan efectivo como cualquier otro, por lo que la elección del ejercicio debe tener en cuenta factores como las preferencias del paciente y el terapeuta, los costes y la disponibilidad».

Actualmente, no se sabe con certeza el valor a largo plazo del ejercicio de control motor frente a otras formas de ejercicio. En cualquier caso, Saragiotto asegura que es importante investigar más este campo para que los pacientes puedan tomar decisiones informadas respecto a la continuación del tratamiento.

Los resultados clave indican que los ECM probablemente proporcionan más mejorías en el dolor, la función y la impresión global de recuperación que la intervención mínima en todos los períodos de seguimiento. Además, pueden proporcionar ligeras mejorías, en comparación con los ejercicios y los agentes electrofísicos, en el dolor, la discapacidad, la impresión global de recuperación y el componente físico de la calidad de vida a corto y medio plazo. Probablemente, hay poca o ninguna diferencia entre los ECM y la terapia manual en todos los resultados y períodos de seguimiento.

Aparte, se observa poca o ninguna diferencia entre los ECM y otras formas de ejercicios. Debido a las pruebas mínimas de que los ECM son superiores a otras formas de ejercicios, la elección del ejercicio para el DL crónico probablemente deba depender de las preferencias de los pacientes o los terapeutas, la formación de los terapeutas, los costos y la seguridad.

Fuente: Gaceta Médica

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