Diario del Enfermero. ÁNGEL M. GREGORIS.- La terapia fotodinámica es una técnica que se utiliza para tratar lesiones malignas o premalignas de la piel que no penetren más de 2 milímetros. En el Hospital de Fuenlabrada, en Madrid, son las enfermeras las que se encargan en exclusiva de llevar a cabo estos tratamientos, que consiste en aplicar una luz roja de 633 nanómetros para realizar una quemadura superficial que elimina la lesión. “Con esto hacemos que la piel que vuelva a salir sea limpia. Es una técnica un poco dolorosa y nosotras nos encargamos de tranquilizar y explicar al paciente en qué consiste”, afirma Violeta Navarro, enfermera del servicio de Dermatología del Hospital de Fuenlabrada.

Cuando llega el afectado a la consulta, la enfermera se encarga de aplicarle una crema fotosensibilizante que se pone en oclusión con un plástico. Posteriormente, a las tres horas, debe volver para quitarle la crema y ponerle la lámpara de luz roja.

“Muchas veces necesitan que les vayamos mojando la cabeza con una gasa y que estemos a su lado por si necesita que paremos”, puntualiza Navarro, que comenta que son ellos los que eligen si se les pone un poco de anestesia o, por el contrario, prefieren no recurrir a ella.

Para ella, es importante que esta técnica la realice la enfermera porque contacta más con el paciente. “Nosotras los vemos más de forma integral. No sólo miramos la lesión que estamos tratando, sino también los cuidados posteriores que puede requerir y les hacemos el seguimiento. Tenemos un lazo y un vínculo con el paciente que a lo mejor con el médico no llega a tener”, puntualiza Navarro.

Antes de poder encargarse de la terapia fotodinámica, la enfermera tuvo que formarse porque “en la carrera no te enseñan estas técnicas tan específicas”.

Tal y como ella misma resalta, con este método se puede tratar cualquier parte del cuerpo. “Donde más se realiza es en las zonas fotoexpuestas, como el cuero cabelludo del hombre, la cara, el dorso de las manos…”, destaca Violeta Navarro. Además, gracias a este procedimiento, en la mayoría de ocasiones se evita que estos pacientes tengan que pasar por el quirófano. “Para los afectados es genial porque no se ven sometidos a un acto quirúrgico”, asevera la enfermera.

Fuente: Diario del enfermero.

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